¿Soy víctima de acoso digital?

violencia digital

A día de hoy, son todavía muchas las personas que no son conscientes de que están sufriendo acoso digital. Es más, no tienen ni idea de lo que es el acoso digital ni sus formas de manifestación.

Recordemos que un delito de violencia digital es toda aquella agresión que se realiza a través de las nuevas tecnologías, ya sea mediante redes sociales, correos electrónicos, dispositivos móviles, ordenadores, etc.

Tenemos que empezar a ser conscientes de que, de la misma forma que si sufrimos un insulto, difamación o amenaza cara a cara por parte de otra persona, si lo recibimos por un medio digital igualmente estamos ante un delito.

Debemos actuar de la misma forma que lo haríamos si el hecho delictivo lo sufrimos cara a cara: tenemos que acudir a la policía y denunciar, poner en su conocimiento lo que nos está sucediendo a través del medio digital para que puedan tomar las medidas oportunas.

¿Sufro acoso digital?

ciberacoso

Si recibes amenazas e insultos, te hostigan, intentan dañar tu reputación mediante comentarios humillantes, o si recibes cualquier otro tipo de agresión psicológica por cualquier medio digital por parte de terceros, estás siendo víctima de ciberacoso.

Debes saber que, para que una actuación sea considerada ciberacoso las agresiones deben realizarse mediante las nuevas tecnologías y de forma reiterada.

Los ciberacosadores buscan tener control de tus dispositivos móviles con el único próposito de saber con quien hablas o donde te encuentras en cada instante.

Si has compartido contenido de carácter sexual con alguna persona, y esta lo difunde sin tu consentimiento, estás sufriendo un caso de sexting. Y si encima te pide dinero como garantía de no publicarlo, estas bajo un caso de sextorsion.

La mayoría de víctimas de este tipo de delito, no son conscientes de que al compartir contenido sexual con otra persona a través de las nuevas tecnologías, pierden el control total de dicho contenido. De esta forma, se incrementa el riesgo de la publicación y divulgación sin su consentimiento.

Existen ciertos requisitos para que las autoridades consideren el sexting como delito, que debemos de tener en cuenta: el agresor difunde, revela o cede a terceros el contenido sexual sin el consentimiento de la víctima; la difusión o divulgación debe haberse realizarlo sin el consentimiento de la víctima y debe dañar gravemente la intimidad de la víctima.

Si has descubierto que existe un perfil con tu fotografía e información personal tuya en alguna red social, y no ha sido creado por ti, estás sufriendo una suplantación de identidad. Se conoce como suplantación de identidad el uso de información personal para hacerse pasar por otra persona con el fin de obtener un beneficio propio.

Algunos ejemplos de suplantación de identidad son:

  • Registrar un perfil en una red social con el nombre de otra persona sin su consentimiento y utilizando imágenes de la víctima;
  • Acceder sin su consentimiento a una cuenta ajena en redes sociales utilizando sus datos personales y haciéndose pasar por el suplantado y actuar en su nombre;
  • Publicar en cualquier medio digital en nombre de una tercera persona sin su consentimiento.

Cuando el ciberacoso se realiza en el ámbito escolar lo consideramos ciberbullying. En este tipo de delitos tanto la víctima como el agresor son menores. Es importante mencionar que un hostigamiento puntual no se considera ciberbullying. El ciberbullying puede ser constitutivo de un delito de amenazas, coacciones, injurias o calumnias. Si el hostigamiento incluye contenido de índoles sexual hablamos de sexting, sextorsion o grooming (ciberacoso de índoles sexual realizado por un adulto a un menor).

sextorsion
Si estas sufriendo un caso de sextorsión puedes contactarnos vía email a info@stopviolenciadegenerodigital.com o 91 462 48 20 – 659 08 26 31

La importancia de preservar las evidencias

Es muy importante, si hemos sufrido o estamos sufriendo un ataque digital, no borrar nunca las evidencias. No debemos borrar las conversaciones de whatsapp, correos electrónicos, mensaje privados en redes sociales, fotografías… Es recomendable realizar capturas de pantalla , cuya veracidad será comprobada posteriormente por los peritos informáticos.

Cuanto más precavidos seamos y mejor conservemos las evidencias digitales, podremos realizar una denuncia con más solidez en base a una prueba digital.

¿Y si nos instalan un software espía?

Otro delito que se comete habitualmente es la instalación de software espía en los dispositivos móviles con el único objetivo de tener un control digital máximo sobre la víctima.

Este tipo de software puede ir oculto en fotos o videos que recibimos a través de whatsapp. Debemos ser conscientes de este peligro y no abrir todos los archivos que nos envíen. Si no conocemos al emisor es mejor ser prudente y no abrirlos.

Las personas que realizan este tipo de actuaciones cometen un delito, y existen las herramientas necesarias para descubrirlo y denunciar. Si detectas que la batería de tu móvil se descarga muy rápido o bien el rendimiento del teléfono ha disminuido considerable, probablemente tengas instalado un software espía.

Cyberbullying, sexting, grooming… son muchos los delitos digitales que se cometen hoy en día. Se trata de delitos nuevos y a los que hay que poner solución. De, pero seamos conscientes que hay que ponerles remedio y actuar como haríamos ante cualquier tipo de delito.

Prevencion y educación son las mejores herramientas para combatir los delitos digitales.

Fuente: jupsin.com

Encarni Iglesias Pereira

Presidenta Stop Violencia de Género Digital

Perito Informático, especializado en Violencia Digital. Experta en Derecho Informático. Coordinadora protocolo DIPE (Detectar, Identificar, Proteger y Educar). Coordinadora del area de intervención a víctimas de violencia digital de SVGD.