El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha confirmado que el Consello de Galicia dio luz verde al proyecto de Ley de medidas integrales contra el acoso y la violencia digital, una norma que sus impulsores describen como pionera en el conjunto del Estado. El texto busca dar respuesta jurídica a las formas de agresión que se han multiplicado con el uso de internet y las redes sociales, y que la propia Xunta enmarca como una nueva expresión de la violencia de género.
Un proceso abierto a la participación
La tramitación arrancó en septiembre con una fase de consulta pública en la que entidades y ciudadanía pudieron aportar observaciones. Tras valorar esas propuestas —entre ellas alegaciones de nueve organizaciones orientadas a reforzar la protección de víctimas con discapacidad y de personas trans—, el proyecto ha sido aprobado por el Consello y pasa ahora al Parlamento gallego para iniciar su tramitación parlamentaria. Desde la Xunta se espera que la ley quede aprobada durante este 2026.
Qué contempla la ley
El articulado se estructura en cuatro títulos y 26 artículos, y persigue cuatro grandes objetivos: fijar los principios rectores de actuación frente al acoso y la violencia digital en Galicia, establecer medidas de sensibilización, prevención y detección, impulsar la formación de personal público y de los cuerpos de seguridad, y desplegar mecanismos concretos de protección y apoyo a las víctimas.
Entre las medidas más destacadas figuran:
- La incorporación obligatoria de competencia digital en los currículos educativos de todas las etapas no universitarias, junto a un plan integral contra el acoso escolar y el ciberacoso.
- Acuerdos con plataformas y redes sociales para desarrollar campañas de prevención y agilizar la retirada de contenidos vinculados al acoso digital.
- Un servicio gratuito de borrado de huella digital, que permitirá eliminar material usado como instrumento de violencia, siempre con resolución judicial previa.
- Un servicio gratuito de asesoramiento técnico y jurídico para las víctimas, junto a una guía con pautas de seguridad informática y recomendaciones para preservar evidencias digitales.
Contexto: una comunidad con trayectoria en la materia
Rueda ha subrayado que Galicia ya fue la primera comunidad autónoma con una ley específica contra la violencia de género, ahora actualizada para incorporar figuras como la violencia sexual o la vicaria. La región cuenta además con una prestación económica anual para víctimas, una red de casas de acogida —que sumará un nuevo centro en Santiago de Compostela para mujeres con problemas de adicción— y 84 Centros de Información a la Mujer, reforzados recientemente con cuatro unidades móviles para llegar a zonas rurales y campus universitarios.
Por qué nos importa desde la asociación
Desde Stop Violencia de Género Digital seguimos con especial atención cualquier avance legislativo que reconozca la violencia digital como una forma estructural de violencia de género. Iniciativas como esta —que combinan prevención educativa, coordinación con plataformas tecnológicas y apoyo directo a las víctimas— apuntan en la dirección que venimos reclamando desde nuestros informes trimestrales: protocolos claros, recursos técnicos accesibles y reconocimiento jurídico de conductas como la coacción digital o el control de dispositivos.




