Mano de mujer introduciendo el código de bloqueo en un móvil

En el móvil llevamos casi toda nuestra vida: conversaciones, fotos, dónde estamos, con quién hablamos. Por eso es también la herramienta preferida de quien quiere controlar a otra persona. La buena noticia es que no hace falta saber de informática para protegerlo mejor. Estos cinco hábitos se hacen en pocos minutos.

1. Un código de bloqueo que solo sepas tú

Es la primera puerta. Si tu pareja, tu expareja o alguien de casa conoce tu código, puede entrar en tu móvil cuando lo dejas en la mesa. Cámbialo si crees que alguien lo sabe, y evita fechas de nacimiento o combinaciones como 1234.

  • En iPhone: Ajustes > Face ID y código (o Touch ID y código) > Cambiar código.
  • En Android: Ajustes > Seguridad (en algunos móviles, Seguridad y privacidad) > Bloqueo de pantalla.

Si tienes desbloqueo con la huella o con la cara, revisa también que no haya registrada una huella o una cara que no sea la tuya.

2. Actualiza el móvil cuando te lo pida

Las actualizaciones no son solo funciones nuevas: tapan agujeros por los que pueden colarse programas espía. Cuando el móvil te avise, actualiza. Para comprobar si tienes alguna pendiente:

  • En iPhone: Ajustes > General > Actualización de software.
  • En Android: Ajustes > Sistema > Actualización de software (el nombre puede cambiar un poco según la marca).

3. Mira qué aplicaciones tienes instaladas

Repásalas de vez en cuando. Si ves una que no recuerdas haber instalado, con un nombre raro o genérico («Servicio», «Sistema», «Sync»…), desconfía. En Android puedes verlas todas en Ajustes > Aplicaciones. En iPhone, desliza la pantalla de inicio hacia la izquierda hasta llegar a la Biblioteca de apps.

Si sospechas que alguien te ha instalado algo para vigilarte, no la borres sin más: esa aplicación puede ser una prueba y, además, quien la instaló puede darse cuenta. Antes, pide ayuda.

4. Contraseñas distintas para cada cuenta

Si usas la misma contraseña para el correo, Instagram y Facebook, basta con que alguien la sepa para entrar en todo. Cambia primero la del correo electrónico, porque desde ahí se pueden recuperar las demás cuentas. Una frase larga que te resulte fácil de recordar («miperrosellamaToby2019») es más segura que una palabra corta con símbolos.

Y si en algún momento has compartido tus contraseñas con tu pareja, cámbialas todas al terminar la relación.

5. Ponle un PIN extra a tu WhatsApp

WhatsApp permite añadir un PIN de seis cifras que te pedirá si alguien intenta activar tu cuenta en otro teléfono. Así, aunque consiga el código que llega por SMS, no podrá entrar sin ese PIN.

  • Abre WhatsApp y entra en Ajustes (en Android, toca los tres puntos de arriba y luego Ajustes).
  • Toca Cuenta y después Verificación en dos pasos.
  • Toca Activar, elige un PIN que no uses para nada más y añade un correo electrónico tuyo por si lo olvidas.

Si algo no te cuadra

Si alguien sabe cosas que solo están en tu móvil, si la batería se gasta de forma extraña o si te llegan avisos de inicio de sesión que no has hecho tú, puede que no sea casualidad. Puedes consultar gratis al 017, la línea de ayuda en ciberseguridad de INCIBE (de 8:00 a 23:00 todos los días, también por WhatsApp en el 900 116 117). Y si quien te vigila es tu pareja o expareja, en la asociación podemos ayudarte a revisarlo con seguridad.

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