Cuando alguien te acosa, te amenaza o te controla a través del móvil, lo primero que sale es el impulso de borrarlo todo, bloquear y no volver a verlo. Es normal. Pero antes de hacerlo, merece la pena guardar lo que ha pasado. Esas pruebas son las que después permiten denunciar, pedir una orden de protección o que se retire un contenido de internet.
En esta guía te explicamos cómo guardar pruebas de violencia digital de forma sencilla, con lo que ya tienes en tu móvil.
Lo más importante: no borres nada
Aunque te duela leerlo, no borres los mensajes, los audios, las fotos ni las conversaciones. Tampoco elimines el chat entero ni desinstales la aplicación. Si quieres dejar de ver esos mensajes, puedes archivar la conversación o silenciarla, pero sin borrarla.
Y si decides bloquear a esa persona, hazlo después de haber guardado todo. En algunas aplicaciones, al bloquear o denunciar un perfil, parte del contenido deja de verse.
Paso 1: haz capturas de pantalla completas
Una captura sirve más si se ve bien de dónde viene el mensaje. Cuando la hagas, procura que aparezca:
- El nombre o número de quien te escribe (si hace falta, entra en su perfil y haz también captura de su foto, su nombre y su número o usuario).
- La fecha y la hora de los mensajes.
- La conversación seguida, sin saltos. Si es larga, haz varias capturas que se solapen un poco entre sí.
Para hacer una captura, en la mayoría de móviles basta con pulsar a la vez el botón de encendido y el de bajar volumen. En iPhone con botón redondo abajo, es el botón de encendido y ese botón redondo a la vez.
Si el acoso llega por Instagram, TikTok, X, Facebook u otra red, además de la captura guarda el enlace de la publicación o del perfil. Normalmente se consigue tocando los tres puntos de la publicación y eligiendo Copiar enlace o Compartir. Pégalo en una nota del móvil o envíatelo por correo.
Ese enlace es lo que después piden la policía, el juzgado o la Agencia de Protección de Datos para localizar el contenido.
Paso 3: exporta el chat de WhatsApp
WhatsApp permite sacar una copia de toda la conversación. Entra en el chat, toca el nombre de la persona arriba (o los tres puntos en Android, y luego Más) y busca la opción Exportar chat. Te preguntará si quieres incluir los archivos (fotos, audios); elige incluirlos. Envíate esa copia a tu correo o guárdala en un lugar seguro.
Esto no sustituye a las capturas: haz las dos cosas.
Paso 4: guarda los audios, fotos y vídeos originales
Si te han mandado notas de voz, fotos o vídeos, guárdalos en el móvil tal y como llegaron. No los recortes ni los edites. Cuanto más originales sean, más valor tienen.
Paso 5: apunta lo que va pasando
Lleva un registro sencillo, en una libreta o en una nota del móvil: qué pasó, qué día, a qué hora y por dónde (llamada, WhatsApp, Instagram…). Si alguien lo vio o lo sabe, anota también quién. Parece poca cosa, pero ayuda mucho a explicar después lo ocurrido, sobre todo cuando el acoso dura meses.
Paso 6: haz una copia fuera del móvil
El móvil se puede perder, romper o quedarse en manos de otra persona. Guarda una copia de todo en otro sitio: un correo que solo tú uses, un pendrive o el ordenador de alguien de confianza.
Si crees que la persona que te acosa puede entrar en tu correo o en tu nube, cambia antes la contraseña o usa una cuenta nueva que no conozca.
Y conserva el móvil
Las capturas se pueden poner en duda en un juicio. Por eso es importante que, si puedes, no cambies de móvil ni lo restaures mientras dure el proceso. El teléfono donde llegaron los mensajes es la prueba más fuerte, porque un perito informático puede comprobar que el contenido es auténtico y no ha sido manipulado.
Qué no hacer
- No contestes a los mensajes para «pillarle»: puede ponerte en peligro y complicar el caso.
- No reenvíes el contenido a mucha gente. Si hay imágenes íntimas, cuantas menos copias circulen, mejor.
- No intentes entrar en el móvil o en las cuentas de la otra persona para conseguir pruebas. Eso también es delito y puede volverse en tu contra.
¿Y ahora qué?
Con las pruebas guardadas, puedes denunciar en la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Policía autonómica o directamente en el juzgado de guardia. Lleva el móvil contigo y, si puedes, las capturas impresas.
No tienes que hacerlo sola ni solo. En la Asociación Stop Violencia de Género Digital te orientamos sobre cómo recoger y conservar las pruebas y te acompañamos en el proceso.




